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El maestro de cuentos de Vió

Ando metida dentro de otro proyecto de Recopilación de Tradición Oral. Es un proyecto para el Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido y la DGA. Se trata de recoger patrimonio inmaterial en la zona que abarca el territorio del parque. O sea, que estos días subo y bajo a Sobrarbe bastante y está siendo un regalo.

Esta semana he vuelto con la boca llena de sabor a cuento, las orejas regaladas de fantásticas historias y los ojos desbordados de ver tanto arte contando. Tuve la suerte de conocer, gracias a Tere Pañart de Puyarruego, a Jesús de Vió.

Cada vez me resulta más difícil encontrar grandes narradores, no me refiero a profesionales, sino a narradores vocacionales que regalan cuentos en las cadieras y transforman una tarde normal en una fiesta.

Ayer ocurrió eso, vi en acción a un gran maestro. Empezamos en el corral, no había confianza suficiente. Contestaba a mis preguntas atento, serio, formal pero poco a poco se fue abriendo y los cuentos fueron asomando las orejas. Yo intentaba pescar, echaba el anzuelo y él picaba. Pero al segundo me tiraba el anzuelo él a mí. Y yo intentaba seguirle con otro cuento.

La grabadora quedó olvidada, el cuestionario también. Y de repente los cuentos nos desbordaron a los dos. Era un ir y venir de su boca a la mía, mientras las risas provocadas por curas y caseras lo llenaban todo. Ver reir a Dorita, la hermana de Jesús y a Tere fue una suerte porque la risa la provocaba un verdadero maestro, la provocaba la sabiduría de la tradición oral. 

Subimos a la cocina, nos sentamos en la cadiera, llegó el queso, el vino y Jesús me dio una clase magistral de Tradición oral, sus palabras, debajo de lo que había sido una gran chimenea troncocónica de las que abarcan toda la cocina, y sus manos, sus gestos, sus ojos, incluso sus silencios, lo llenaban todo.

Estoy emocionada, estos días tardo muchísimo en dormirme. Veo y repaso todo lo que me contó Jesús. Quedan pocos maestros así, maestros del arte de la palabra. Vió y Jesús, un verdadero regalo y un reto para seguir en este camino de la tradición oral.

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